miércoles, 3 de septiembre de 2008

Se hace camino al tomarlo

Esto del bloqueo de las carreteras es una moda insurreccional, un estilo casual de tener juez propio y recurso de amparo a domicilio, una variante asfáltica del derecho romano.
Nunca tantos se han tomado tantos trechos de camino por motivos tan variados en este país más bien descaminado.
Y nunca la ley ha sido tan violada por aquellos que la invocan. Es como si la prédica de Manuel González Prada hubiese cobrado vigencia transformada en piedras y tranqueras. Es Bakunin con cara de valla.
Tenía razón entonces Poncho Negro, padre tutelar de las invasiones exitosas, cuando se imaginaba un Perú hirviendo en cambios de domicilio multitudinarios y cerros pariendo titulaciones y desafiando la ley de la gravedad. Tenía razón cuando –profeta y pezuñento, Moisés huachano de todas las tierras prometidas- dijo que la historia cambiaría el día en que los pobres se decidieran a actuar.
-¿Cómo? ¿Actuar cómo?– le pregunté.
-Lo único que nos queda es sacar los pies uniéndonos– contestó bíblicamente. El viento del cerro San Pedro le zarandeaba la barba.
Gracias al gobierno aprista número dos el Perú es hoy uno de los países donde la gente corta camino, de un modo fulminante, en su búsqueda de reivindicaciones. Y la sensación de neta anarquía, de Estado disuelto, de autoridad retraída y de policías cuidando los bancos de Dionisio Romero en vez de despejar los puentes, percola a nivel nacional y en vivo y directo.
¿Cómo hace el Apra para tener una crisis económica en plena bonanza? ¿Cómo ha hecho para que el gasto público sea un problema cuando no ha podido ni siquiera reconstruir el sur terremoteado?
¿Cómo hace para que todo el mundo se sienta autorizado a interrumpir una carretera estatal en busca de un ministro que dialogue?
Pero lo peor no es eso. Lo peor es el éxito legítimo que esas ocupaciones estratégicas arrojan como saldo. Allí están el moqueguazo y la ley de la selva para demostrarlo. De modo que corremos el riesgo de ser gobernados parafraseando a Machado: haciendo camino al bloquear.
¿Qué clase de gobierno es este que heredó un cierto orden y va a legar un país de asaltantes de caminos que terminan derogando leyes que nunca debieron darse?
Pues es el gobierno que no prevé, la monarquía informal que tiene ministros sin poder, la democracia que no puede imponer la ley porque ella misma no la respeta, el desorden culposo que llama al desorden y, por dentro, la procesión de licitaciones con truco, de compras con conversa, de comisiones sin váucher y de subastas en reversa.
El Perú le ha vuelto a quedar grande al Apra. Este gobierno es el modelo económico del fujimorismo sin el pragmatismo de Toledo. Es el aprismo crepuscular haciendo el gobierno godo que ni el Haya más derechista soñó jamás hacer. Es el aprismo popular sin pueblo. Es Kautsky leído por Hugo Otero. Es Mulder haciendo de Vittorio Gassman para decir que este es el cambio responsable.
Un huachafo diría que este “es un gobierno de fusión”. O sea que es esa mescolanza indescriptible donde el Presidente quiere varias cosas a la vez: la ruina política de su Primer Ministro, que le sirve con ahínco jugando su propio juego; el éxito inverosímil de su ministro del Interior, cuyas habilidades diferentes le impiden comprar camionetas y adecentar a la policía; la abolición de toda política exterior digna de llamarse tal y su reemplazo por un chilenismo empolvado a lo Pompadour; la venta de la selva –con nativos incluidos- para que los Arana globalistas hagan leña del árbol caído; y la incorporación del Perú, como furgón de cola, en ese tren de Bush que partió de la estación Irak y se estrelló en la curva de las Hipotecas.
Es que con un gobierno así lo que queda es, a falta de cerveza, ir a tomarse un puente. Y luego del puente, la alameda.

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Posdata. Por si acaso: no fui yo quien dijo, en la gentil entrevista del señor Coaguila publicada el domingo en este diario, eso de “prefiero ser ingenuo avezado”. Eso lo dijo la pundonorosa grabadora del señor Coaguila. Lo que dije fue lo contrario: “Prefiero ser ingenuo que avezado”. Tampoco fui el que dijo “jurado inducible”, que es un adefesio de frase. Lo que dije fue “jurado invisible”. Recomiendo al señor Coaguila, que lee tan esforzadamente las hábiles preguntas que formula, que también lea las respuestas de sus muy agradecidas víctimas.

6 comentarios:

Aldito M. dijo...

En los primeros seis meses del año los conflictos entre distintas poblaciones y sus autoridades públicas adquirieron particular relevancia. Se sucedieron en 17 departamentos, comprometieron a 16 provincias y 31 distritos, se concentraron fundamentalmente en las autoridades municipales (26 casos) y en menor medida en autoridades y funcionarios regionales.1 Frecuentemente estas luchas incluyeron la toma temporal de un local (15 casos) e implicaron distintas formas de enfrentamientos, agresiones, bloqueo de carreteras e incluso retención de personas (17 casos).

Los sucesos de Ilave en abril pasado fueron, sin duda, los más violentos y condenables. El execrable linchamiento del alcalde Robles puso al país, como lo hiciera antes el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, frente a un espejo en el que nos resistimos a mirarnos y reconocernos. Pero en el semestre que concluyó se sucedieron muchos conflictos similares. Diversas autoridades locales fueron agredidas por ciudadanos descontentos con su gestión (los alcaldes de Molino en Huánuco, Quiruvilca en La Libertad, Suyo en Piura, entre otros), otras fueron secuestradas (Cahuapanas en Amazonas, Capillas en Huancavelica) y algunos locales institucionales fueron tomados (Maquia en Loreto, Tingo de Ponasa en San Martín, Quillo en Áncash, Yarowilca en Huánuco, entre otros casos).

En la raíz de estos conflictos, que son los que se multiplicaron con mayor rapidez —y muchas veces con gran radicalidad— convergen distintas razones. Desde aquellas estructurales que tienen que ver con la secular exclusión y abandono de muchas de estas áreas a las que solo se les presta atención en situaciones de conflicto extremo, hasta otras que resultan de las enormes limitaciones de representación y de capacidad de gestión de las municipalidades. Las autoridades locales y regionales pueden ser elegidas con votaciones muy pobres. Los gobiernos de estas circunscripciones giran alrededor del alcalde y la construcción de consensos y la participación ciudadana no tienen importancia en este esquema que alienta escenarios polarizados. Independientemente del resultado obtenido, los vencedores tienen mayoría en los órganos de gobierno, donde los representantes de las minorías carecen de capacidad de fiscalización.

Estas movilizaciones muestran simultáneamente los efectos negativos de la disputa entre grupos de poder local, muchas veces motivados por controlar los recursos e influencias que dichas posiciones les permiten, así como la fragilidad de los mecanismos de resolución de conflictos y las dificultades del Estado para procesar situaciones que afectan la gobernabilidad. De la misma manera, estas luchas ponen en discusión muchas de las experiencias recientes y los mecanismos de participación ciudadana, que más allá de sus problemas de diseño, evidencian la fragmentación y dispersión de nuestra sociedad civil. Finalmente, la mayoría de estos casos evidencia la crisis de representación y legitimidad de los partidos políticos, ausentes en amplias zonas del país e incapaces de articular intereses sociales diversos.

Anónimo dijo...

http://nicolepillmanblogoficial.blogspot.com/

Caricatura del Chino y Alan dijo...

Miren la antigua caricatura que hizo Alonso Núñez Rebaza (hagan click sobre el vínculo "caricatura del Chino y Álan").
Sería bueno que usted Señor Hildebrandt intente hacer una revista o diario internacional y junte nuevamente a sus antiguos amigos, Alonso, Carlín, Acevedo, Nicolas Yerovi, y toda esa gente maravillosa que hizo el "SI y No" o también "Monos Y Monadas"
Hay mucha gente de talento en el Perú, usted es uno de ellos, piénselo.
Un lugar con arte y libertad total en la que no solo se interesen los nacionales, una revista internacional.
Lo admiro Señor Hildebrandt, siga adelante, usted tiene mucho poder interno, no deje de soñar en la posibilidad de un mundo más justo.
Se puede hacer una empresa internacional de noticias, le pido por favor que no desprecie esta humilde sugerencia: "Ya no se puede esperar la generosidad de los empresarios peruanos, de usted tiene que nacer todo y yo se que puede".

Karen dijo...

Un abrazo y bendiciones para usted.

Saludos

Anónimo dijo...

“Esto del bloqueo de carreteras es una moda insurreccional…” NO cesitar, el bloqueo de carreteras y caminos es casi tan antiguo como la civilización, no es ninguna moda, es una de las muchas formas de lucha que tiene el pueblo o los que no son del pueblo.
“Y nunca la ley ha sido tan violada por aquellos que la invocan.” Pero César! Quieres decir que los anteriores hacedores de leyes y gobiernos no violaban sus leyes y sus constituciones? Que pretendes decir, a donde apunta tu expresión? Será que quieres lavarle la cara algún anterior gobierno. Pues preguntémonos que gobierno de nuestro glorioso y justo Perú no a violado las leyes y su constitución? Pues todos, todos, todos, no hay uno que este en el purgatorio, por el contrario todos son socios y seguidores de Belcebú, con matices fascistas, demoliberaloides, feudales, terratenientes, pro imperialistas y hasta con deseos monárquicos. Así que no vengas a exclamar que los actuales son peores, por que todos los anteriores y el dobleteante hoy, son gobiernos que se pasan las leyes por las colgaduras y la única finalidad es aprovechar lo que es de la nación peruana y del pueblo. Y para lograr este provecho que es jugoso, aplastan a las masa, venden la riqueza nacional, se turnan los periodos de gobierno, utilizan la fuerza para oprimir a los que protestan y al pueblo hambriento, recurriendo en muchísimas veces al genocidio, y no solo eso Cesar, utilizan la muletilla “democracia” hasta convertirla en palabreja, y en nombre de esta, a darle por todos lados al país y al pueblo.
Me sorprende César que tus “clásicos” sean Poncho Negro, Moisés huachano, al uno lo nombras padre tutelar de las invasiones exitosas, antes de Ernesto Sánchez Silva no hubo invasiones?, el pueblo no lucho para recuperar lo que le pertenece?. Y al otro como si fuera el Mesías, y tú como su apóstol, que no sabias que camino seguir, tan confundido estabas, que buscabas la verdad en el pezuñento. Pero ni le hiciste caso, al hombre de la barba y el viento, no te uniste, fuiste de bando a bando, pero nunca a la causa por el pueblo.
Si, el gobierno aprista es un fracaso, como fue su anterior gestión, el estado esta en fracaso, y no hay esperanza el pueblo, los mas necesitados no ven una salida a su miseria, el país esta enfermo. Y te pregunto Cesar ascazo la policía en anteriores gobierno no cuidaba bancos, de los romeros, de los prados, de los roquefeleres y otros? Por que gritas ahora? A donde apuntas? Será que estas mirando las elecciones del 2011?, Será para presidente? O para algún ministerio? O para ser tribuno del respetado estado peruano? Para presidente mi querido Cesar, lo primero que tienes que hacer es: Negociar con las gloriosas Fuerzas Armadas del Perú, si no negocias y si no aceptas lo que te obligan, no serás presidente (así lo hicieron todos los anteriores) y si apuntas a ministerios o un lugar en el respetadísimo congreso peruano, solo tienes que lamer hasta que tu lengua este marrón y apeste y ya. Ya eres del gabinete o del congreso, o si Fuente Obejuna
Atte. Catalejo

Trader 007 dijo...

Genial articulo Don Cesar, espero su programa de tv para este domingo 14.

Lo que mas pena da es que el gobierno vende gato por liebre, se le dice a la masa que consuma y no ahorre que el Peru es lo maximo como sera de bueno el gobierno que son capaces de desacoplar -como asi llaman ellos la economia peruana de la mundial, yendo en contra de lo que ellos mismo dicen y lo que es una realidad irrefutable la globalizacion de los intereces de los grandes capitales o como lo llaman Globalizacion.

Espero que esta crisis mundial no sea tan grave como parace, porque sino los que siempre pagan los platos rotos seran esos señores -que merecen todo mi respeto- que toman las carreteras ahora, no quiero ni imaginar y todo esto a portas de un proceso electoral en el 2011, ojala no suceda, pero parece inevitable.