lunes, 4 de mayo de 2009

Crianza criminal

El afán de ganancia de las grandes empresas provocó el virus letal que azota al mundo, de acuerdo a las primeras investigaciones que indican que la producción animal en granjas industriales estaba sometida a “la continua circulación de virus”.
De acuerdo a la denuncia, en el proceso de reproducción industrial de animales se almacenan entre 3 mil y 6 mil puercos por granja y hasta 75.000 pollos, lo que crea las condiciones para una mezcla muy variada de patógenos.
Datos recogidos por la prensa mexicana, indican que el epicentro de la gripe se situaría en una gigantesca filial de la transnacional Smithfield, en el estado de Veracruz, que desoyó las advertencias de los expertos.
El año pasado, una comisión convocada por el Pew Research Center señalaba que la concentración de enormes rebaños de cerdos en las granjas incrementaba la posibilidad de la aparición de “nuevos virus por episodios de mutación o de recombinación que podrían generar virus más eficientes en la transmisión entre humanos”.

La comisión de Pew Research Center alertó también que el intensivo uso de antibióticos en las granjas porcinas propiciaba el incremento de infecciones estafílocóquicas resistentes. A la vez, que los excrementos de los cerdos generaban brotes de escherichia coli y de pfiesteria (el protozoo que mató a mil millones de peces en los estuarios de Carolina y contagió a docenas de pescadores).
Pese a las advertencias, las empresas a cargo del negocio no se preocuparon por el alerta. Grandes conglomerados empresariales avícolas y ganaderos, como Smithfield Farms (porcino y vacuno) y Tyson (pollos), obstruyeron sistemáticamente las investigaciones y lanzaron recatadas amenazas de suprimir la financiación de los investigadores que cooperaban con la comisión.
La industria del cerdo es una industria globalizada y con influencias políticas. Recuérdese que el gigante avícola Charoen Pokphand, radicado en Bangkok, desbarató las investigaciones sobre su papel en la propagación de la gripe aviar en el sureste asiático.
La revelación mereció la preocupación de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que decidió enviar a México un equipo de científicos a investigar informes de que el virus A/H1N1 pudo haberse originado en un centro de producción de cerdos.

Tomado de "La Primera".

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo fervientemente en que, las mutaciones: genéticas, virales, bacteriales; son producto del medio, el quehacer humano, la ignorancia, consumismo, enriquecimiento por medio de la producción descontrolada y la falta de una globalización positiva en pro de la investigación que ayude a todo ser viviente. A veces me asusta la mitología, cuando habla de minotauros, por ejemplo. La mutación en todas las especies; llámese: insectos, arácnidos, humanos, virus entre otros más es una línea expansiva que como el big beng, explotó desde que la entropía cósmica provocó esa explosión. No se puede evitar la mutación viral, si no se respeta a la naturaleza. Entendiendo que ese respeto obedece a, coordinar el buen manejo del medio para que no existan pandemias producidas por el hombre. Recordemos que somos el producto de mutaciones, como lo es el cáncer, SIDA y, otras enfermedades que mutan por que el cosmos obedece a trasformaciones naturales o porque por nuestro vivir adelantamos fenómenos que nos afectan. Como científico que soy en el campo vegetal, veo las mutaciones que existen en las plantas debido a los químicos que aplicamos en el campo; así obedece también el campo viral. Enfermedades que han sido superadas mutarán y, la poliomielitis en cualquier momento reaparecerá. Se debe invertir más en investigaciones científicas coordinadas por organismos internacionales, pues ya la antigua Unión Soviética y los Estados Unidos, habían desarrollado la guerra biológica y, como secreto de Estado, permanece en sus laboratorios como si fuesen ojivas nucleares. Insisto, esto es sólo el comienzo, vendrán peores enfermedades. Eso es un fenómeno natural, que se debe combatir con la prudencia y el respeto a los buenos científicos. Es un campo que debe ser bien remunerado en los centros de investigación. No por casualidad murieron en América tantos indígenas; producto de una epidemia gripal traída por los europeos a estas tierras. Como recomendación considero que ya es hora de ir creando nuevos híbridos en el sistema inmunológico, relacionados con posibles mutaciones. Un nombre bastante cuerdo y respetado es el de las enfermedades virales exóticas, que quiere decir, enfermedades en mutación constante; estas son las más peligrosas, pues su sitema al igual que una cucaracha muta para seguir sobreviviendo. Esto no es un castigo celestial, es la vida permanente.

Anónimo dijo...

Efectivamente, coincido con "Anónimo", yo también soy Ingeniero Agrónomo con especialidad en Mejoramiento Genético de las Plantas.

Las mutaciones genéticas no son controlables, ellas se dan en forma estadística, es decir a más porcinos que se críen en el mundo, más probabilidades que en alguno de ellos el virus porcino mute y se tranforme en un virus que ataque a los humanos.

La incidencia de las mutaciones genéticas es independiente del lugar en que la población porcina se críe. Ya sea que esté toda la población en un solo mega establo (lo que es imposible), o en muchos mini establos.

Jaime Avendaño dijo...

Disculpen el off topic

El día 03/05/2009 fui entrevistado por el Sr. César Hildebrant en "El Perro del Hortelano" por una denuncia que estoy haciendo contra el Banco Scotiabank Perú por robo de mi dinero en uno de los cajeros del banco.

He abierto un blog donde expongo al detalle mi denuncia

www.jaimeavendano.blogspot.com/

Muchas Gracias por su atención

Jaime Avendaño