sábado, 30 de agosto de 2008

Generación del 68

Se abalanzan sobre el 68 los fuertes dóberman del pensamiento débil, los caniches del fin de la historia, los consultores y los lobistas se abalanzan, los nietos de Maurras patean el mayo del 68 (y sus colaterales), los admiradores de Petain hacen llover cacana sobre el 68 (que es sólo una leve sombra) y lo embisten como si se tratara del demonio.
Y el pobre 68 es sólo una foto amarilla, una película llena de estrías y un póster de desván. Pero los dóberman del pensamiento débil ladran cuando alguien les habla del 68, de aquel mayo francés que casi fue Comuna de París y Danton al mismo tiempo, que puso en jaque a De Gaulle y a su Quinta República y que le advirtió al mundo que el hastío se había juntado con la rabia y que el hastío, la rabia y la inteligencia (entendida como generosidad) harían temblar a los de arriba.
¿Por qué tanto ensañamiento con el 68?
Porque el 68 les recuerda el miedo en el que viven: miedo a que la represa de naipes que han construido se venga abajo; miedo a que se den cuenta del papel del miedo en toda esta mugre; miedo a que las cosas cambien aunque sea un poquito.
Pero esa no es la única razón. Otra es que el 68 les recuerda en qué se han convertido: en niños cantores de Viena, en chicheñones, en camposdecanalsiete, en bien pagáos, en sobones del gran poder y en parásitos de lo que sea que salga elogiado en “Gestión”.
Porque el 68 les recuerda a los más jóvenes lo que podrían haber sido en vez de estos fantasmas con una X en la frente y un cementerio a la altura del corazón.
A los 68 les disgustaba el mundo pero disfrutaban mucho de la gente y muchos de ellos no sentían vergüenza amando como animales, gritando como descubridores, viviendo al filo de la navaja y contradiciéndose groseramente. Los del 68 querían un mundo mejor pero antes de quererlo, ellos mismos se hicieron mejores. Y se hicieron mejores con el método más sencillo: sintiendo que la injusticia nos concierne y que el planeta es uno solo, lleno de prójimos y de esperanza. ¡Tenían una idea clara de cómo hacerlo y a quiénes había que desenmascarar para lograrlo!
¿Por qué fue languideciendo esa alegría constructora –con barricadas y fuego también se construye- de mayo del 68?
Primero, por lo que el comunismo real hizo con el pobre de Marx y el rico de Engels: países que eran campos de concentración, laboratorios de la unanimidad fingida, secretariados de hombres-lobos, sucio estalinismo armado contra el pueblo.
Cuando a mayo del 68 le siguió la invasión de Checoslovaquia por tropas soviéticas dispuestas a terminar la primavera de Dubcek y restaurar el invierno de la KGB, muchísimos jóvenes se preguntaron para qué diablos se habían deshecho de De Gaulle si lo que quedaba era esto.
Era una reflexión apresurada, por supuesto. Porque en eso vino Salvador Allende y demostró que el asunto de fondo no era la democracia –que él respetó todo lo que pudo- sino el control económico y el manejo centralizado de las fuentes de energía. Y entonces, vino el gobierno ya impúdico de las transnacionales y la ONU de los CEOs y las corporaciones alquilando políticos para que les llevaran el cartapacio.
Para que ese gobierno de Friedman y sus macacos cundiera, era imprescindible que la socialdemocracia degenerara en lo que encarnó González, en España, y Craxi, en Italia. En resumen, la socialdemocracia fue eviscerada y lo que pudo ser el premio consuelo de un cierto socialismo democrático y tolerante se convirtió, en el poder, en una exquisita rama de la derecha. Una derecha que decía venir de Rosa Luxemburgo pero que se dirigía donde la Lola Flores. Una farsa, en suma, que no alcanzaba ni para el repudio.
Y un último elemento en el entierro del espíritu del 68 ha sido la colosal operación mundial que la derecha financió con sus chequeras y sus universidades, sus fundaciones y sus fundiciones, sus capones y sus videlazos. Esa operación ha tenido, como decía, éxito y hoy asistimos a la hegemonía global de las ideas más idiotas que una ameba podría imaginar –si las amebas imaginaran cosas-.
Entre esas ideas está esa de que lo que es bueno para Dionisio Romero es maravilloso para el país. O esta otra: que de tanta riqueza en el penthouse llegará a haber una masa crítica de sobras que chorreará y nos hará felices. O esta, maravillosa: que lo que los trabajadores necesitan, en esta hora de desamparos, es más desamparo. O esta: que el libre comercio existe. Y esta: que la democracia es un activo de la nación. O esta: que la prensa es independiente. Y esta: que como hay inflación en el precio de los alimentos sería muy bueno sembrar millones de hectáreas para hacer combustible en vez de comida. Y como mil etcéteras más.
La entronización del pensamiento idiota como referente es una hazaña mediática que algún día será analizada con asombro. Mientras tanto, debemos cruzar este desierto en el que Bush, un auténtico delincuente internacional, es figura central y comandante en jefe de varias invasiones simultáneas.
Por todo lo aquí dicho, nunca terminaré de agradecer a la casualidad haber pertenecido a la generación del 68. Porque no había duda: los del 68 estábamos vivos y odiábamos la indiferencia.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

amargado. Te pregunto ¿Qué michi has construido tú, a cuantas personas has dado trabajo?

Anónimo dijo...

mushashos de miercoles, no shaben nada de msho del chechentaicho, cof, cof, cof, generashion del iposh, ay mi lumbago, los mushashos de antesh no ushaban gomina...viva pierola!!

Perú Arte Valor dijo...

Le dio trabajo a mi tío Alonso Núñez Rebaza y a muchos artistas talentosos en la revista "SI y NO"
No claudicó ante nada, teniendo la inteligencia y el talento para vivir como novelista.
Nunca ha sido indiferente ante la desgracia de su pueblo y no ha tapado ni la boca ni los ojos a pesar de haber sido amenazado de muerte.
A preferido renunciar a varios canales a que convertirse en el títere del sistema.
¿Como decir que este mundo es justo? ¿Como decir que las cosas están bien y sumergirnos en la crueldad de este sistema que depura sin pensamiento previo lo que es diferente o ajeno?
Yo también tengo asco de este sistema y me duele de corazón saber que los que vienen tendrán que soportar el recalentamiento global que no es nada menos que la consecuencia de los especuladores y lobis del petróleo que han ocultado por años al mundo las posibilidades de nuevas formas de transporte como los vehículos impulsados por "agua".
Si señor este mundo esta lleno de indiferencia y ambición, traidores a la vida, gusanos que comen el estiércol pero sin convertirlo en abono, ratas de cloaca que se relamen los bigotes al ver al que soñó y fue abatido.
¡Esto no es justo! Insultar a Cesar Hildebrandt en su propio Blog después de haber sido acorralado de la forma más vil y cobarde. Lo botaron de la TV, de la prensa escrita, y ahora de la radio.
El señor Hildebrandt comparte su pensamiento a la espera de recibir un eco digno y no rastrero, porque uno puede ser enemigo, pero en la contra remar y avanzar como un galeote y no como una rata que está apunto de ahogarse.
No solo se construyen edificios o carreteras de asfalto, también se construyen conciencias, voluntades y esperanzas, esto a mi parecer ese es el trabajo más difícil y digno del ser humano.
El Sr. Cesar Hildebrandt es el Zaratustra de este Perú indiferente, el periodista maldecido por su intolerancia a la estupidez, así como fue maldecido el profeta Ezequiel por combatir a los idólatras de su época. ¡Si carajo! aquí también hay idolatría, se adora a EEUU como si fuera sacrosanta y divina, se agarra la hamburguesa o el pollito Kentucky con más pasión que al mismísimo rosario.
Adelante Cesar Hildebrandt, un fuerte abrazo desde Perú Arte Valor.
Mucha gente cree en ti y espera tu renacimiento, no te rindas ante la nostalgia porque esta enferma. Continúa con tu trinchera virtual, pero con el alma de niño que todo esto es un juego y terminará cuando llegue la hora de morir.

Aldito M. dijo...

La Europa del 68 aún vivía bajo la sombra de la generación que hizo la guerra. Quizás había que desplazarla. La sustituyó la generación de Mayo del 68, que ha venido mandando hasta hoy. Hoy tenemos que desplazarla.

Mayo del 68. No es sólo París, los adoquines, los CSR, De Gaulle que se va, todos esos recuerdos en blanco y negro de un simulacro de revolución pequeño-burguesa. El 68 es bastante más, algo antes y mucho después de esa fecha. Es el despiporre californiano de Berkeley, la fascinación de los jovencitos ricos por el Ché Guevara, la transformación del cristianismo en asamblea del “camarada carpintero”; es la adoración sin límites (ni crítica) por los “condenados de la tierra”, la reivindicación de lo horizontal contra lo vertical, la demonización de cualquier autoridad como “fascista”; es la transformación de lo privado –la sexualidad, por ejemplo- en materia de derechos públicos, es el rencor hacia la propia identidad, es la búsqueda de paraísos artificiales en la droga o en la contracultura o en la evasión espiritual; es la degeneración de la moral en sentimentalismo, la certidumbre paralizante de que todo es relativo, el nihilismo pasivo de la indiferencia; es la expulsión de la norma fuera de la Ciudad, la apoteosis del individuo como regla única de validez universal, y la ceguera ante cualquier realidad conflictiva, y al mismo tiempo la transformación de la lucha de clases en modelo apto para todo (lucha de generaciones, lucha de sexos, lucha de…), y también la Gran Negación: negación de lo bueno como valor, de lo bello como valor, de lo justo como valor. Y después, la metamorfosis de los viejos revoltosos en progresistas gentes de dinero, la petrificación del desorden establecido, el fin de lo político, el repliegue sobre sí mismo, el imperio del mercado y el consumo, de la pequeña satisfacción individual sobre cualquier apuesta colectiva.

Todo eso es, en realidad, Mayo del 68. Nosotros somos Mayo del 68 –bien a nuestro pesar.

¿Acabar con Mayo del 68, dice Sarkozy? Oh, sí: perentoriamente, cuanto antes, incluso brutalmente; empujar este monigote de la Gran Parálisis de Europa con ferocidad y ruido, entre carcajadas joviales, a golpes de espada y maza, al son de himnos venidos del fondo de los tiempos. Pero sabiendo de antemano que el monigote caerá sobre nuestras cabezas. Es la imagen de Sansón moviendo las columnas del templo: lo que da fuerza a la estampa es la certidumbre de que el templo aplastará a Sansón. Así nosotros, hoy, ante Mayo del 68: también caerá sobre nuestras frentes –eso sí: altivas.

¿Acabar con el 68? Sea. Entonces habrá que organizar las cosas de otro modo. Habrá que pensar que la finalidad del individuo no es “gozar sin trabas”, sino ponerse al servicio de algo que le trascienda, incluso si eso implica gozar menos. Habrá que dejar de decir “haz el amor y no la guerra”; ahora habrá que estar preparados para hacer el amor y también la guerra. Habrá que aprender de nuevo a ver el mundo en vertical, a ensalzar el valor de lo bueno, lo bello y lo justo. Habrá que rescatar la idea de mérito y dar a cada cual lo que merezca, y juzgar que es bueno que así sea. Habrá que enseñar a la gente a amar a su patria y a guardar su identidad histórica. Habrá…

Habrá que darle a nuestro mundo la vuelta como a un calcetín.

(Entre usted y yo: no creo que Sarkozy tenga realmente intención de hacer todas estas cosas. Pero a veces en la Historia ocurre que alguien tira una piedra al agua tranquila, la piedra agita un fondo desconocido, el fondo se mueve y transmite su agitación río abajo y, allí, un remanso hierve súbitamente en violenta espuma, y ya no importa ni el agua ni la piedra ni el remanso, sino sólo la fuerza que casi por azar se ha puesto en movimiento. ¿Quién sabe?).




Esta entrada fue publicada el Agosto 27, 2008 en 11:00 pm y está archivado en Cultura política.. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed. Puedes deja un comentario, o trackback desde tu propio sitio.

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Anónimo dijo...

Mayo del 68: Sucedió en París. Esos días de mayo la gente de París se hartó del gobierno francés y tomó las calles, quemando simbólicamente, el sistema corrupto y explotador de entonces, y enfrentándose a la policía (guardia de asalto). Gobernaba de Gaulle. Un mes después, para junio 68, se elegía un nuevo parlamento y se les aumentó el sueldo a los trabajadores huelguistas. La gente que promovió la salida a las calles fue en su mayoría universitarios. Luego hubo paro nacional. Entre los adultos que azuzaron más este movimiento estuvo Sartre. Las muchedumbres terminaron su movida bañándose en las fuentes de París. Este movimiento tuvo muchos fans en el mundo. En Perú, uno de ellos fue Hildebrandt, a la sazón, con 20 años y apoyador de Velasco, el del golpe de octubre del 68 y el del "campesino, el patrón no comerá más de tu pobreza". Pasó mayo 68, pasó el golpe, los patrones continúan comiendo de la pobreza del campesino y en Francia los inmigrantes le producen asco a los franceses. O sea, la de nunca acabar.

Anónimo dijo...

felicitaciones por los articulos que cada dia nos regala, que lastima que nuestra generacion no tengan otros referentes que el del consumismo o los articulos de marca aunque estemos tuberculosos como pais no solo del cuerpo sino tambien de la mente, ya que los que deberian orientar el analisis y la reflexion de las nuevas generaciones solo lo hacen pensando en el momento que viven y no lo que les deparara a los que vienen despues si para los que estamos ahora es dificil que tenemos un poco de formnacion que sera para las nuevas generaciones sera cierto que el fin de los tiempos esta cerca y el nuevo orden global estara en manos de los chinos, gracias nuevamente por sus articulos y dejem que sigan ladradando porque es señal que se avanza

Anónimo dijo...

Buenas noches Sr Cesar Hildebrandt , estamos los estudiantes contentos de su regreso a la pantalla, lo apoyamos asi como cuando se creo la cuenta en el banco y simpre compramos el diario la primera. Ahora le escribo porque tengo una preocupación. Soy un estudiante economía de la Universidad Villarreal, resulta que hace una semana se denunció a través del diario EXPRESO a 6 decanos de mi UNiversidad por ser elegidos de manera ilegal pues no cumplen los requisitos y además hacen lo contrario a lo que estipula la ley universitaria. Ahora el día 15 de setiembre habrán elecciones estudiantiles, y ellos necesitan los 6 votos del tercio de estudiantes del consejo de cada facultad que seran elegidos en esas elecciones . para ello van a hacer lo mismo que siempre quieren hacer...fraude, estamos preocupados y austados pues el año pasado llegaron a nuestra uninversidad los Búfalos apristas, ingresaron anuestra universidad con pistolas y otras armas y no les dijeron nada. Hizieron todo lo que querian y nadie dijo nada pues todo fue planeado, ahora para este año esos delincuentes han ingresado a nuestrauniversidad por fraude y ahora van a ser miembros de mesa y personeros y van a hacer lo mismo.... ruego señor Hildebrandt investigue esto, por favor, en nombres de muchos estudiantes que venimos siendo agredidos física e ideologicamente.. por favor se lo pido..ayúdenos es el único medio en nuestro pais, que nos puede ayudar