jueves, 21 de febrero de 2008

EE.UU. no necesita nuevo presidente

Para quienes creen que el mundo es y ha sido una porquería (tango Cambalache dixit), no hay ídolo mayor que George Bush coronando una montaña de bosta texana.
Empeñado en que el mundo se le parezca, el señor Bush ha llegado a extremos que ni siquiera su padre, autor de algunas operaciones encubiertas que hoy avergonzarían a la propia CIA, pudo imaginar. Extremos que nos regresan a la guerra fría y ponen al mundo en peligro.
Porque es necesario que los norteamericanos que no han sido corrompidos por el patriotismo imperial, entiendan que lo que está dejando Bush como legado no permitirá mucho margen de juego al nuevo inquilino de la Casa Blanca, sea éste el ex prisionero de guerra republicano o el demócrata Kennedy sin grandeza que hoy derrota a la mujer de Clinton.
Y dos de sus peores legados son Kosovo e Israel.
Con Kosovo y su írrita independencia, Bush ha querido castigar a Putin y la política exterior rusa. Su estupidez sin mácula, sin embargo, le impide ver que con Kosovo él y su servidumbre europea han ­abierto la caja de Pandora por la que deberán salir todos los fantasmas de las naciones que tienen la convicción de estar oprimidas y todas las furias de las identidades que no obtuvieron nada en la lotería de los territorios.
Bush piensa en Chechenia –que ya perdió dos guerras y está exhausta– pero el mundo alfabeto piensa en Bosnia, donde los serbobosnios tendrán el derecho de reclamar el principio étnico que ha primado en Kosovo, o en Macedonia, un país recientísimo que también “padece” una población albanesa con una tasa demográfica insuperable. Algo parecido podría ocurrir en Azerbaiyán, Moldavia, o Georgia. Para no hablar de la nación kurda en Irak y Turquía y la siempre afligida Cataluña en el seno de una España que odia tanto como necesita.
El sueño de este jinete pálido y matón que es Bush parece cumplido: el Derecho Internacional es ahora una sombra; la ONU ve burlado hasta a su propio Consejo de Seguridad –cuando de defender a los Estados Unidos se trata– y la Unión Europea estira la resolución 1244 de la ONU para crear este protectorado parásito en el corazón de los Balcanes. Bush mata países, pero también los crea.
En relación a Israel, el asunto es más serio todavía. Prisionero de los intereses israelíes, padrino de los mismos pistola en mano, Bush ha tolerado y/o instigado la más oscura etapa de la política internacional de ­aquel pequeño país que alguna vez fue el sueño de demócratas e idealistas judíos.
El último agravio israelí a la paz mundial es la continuación de la política de construcción de asentamientos en la Cisjordania, algo que el primer ministro israelí Ehud Olmert se comprometió a parar el 27 de noviembre del 2007 en Annapolis. Enésima mentira del hombre que destruyó parte de Líbano sólo para demostrar que podía dar órdenes salvajes sin un solo temblor de mano.
Como lo señala Juan Miguel Muñoz, corresponsal de El ­País en Jerusalén, sólo en los últimos días los colonos del Gran Israel han creado una nueva colonia a la vera del río Jordán y han acrecentado otra igualmente ilegal al norte de Ramala. Tanto la nueva como la que se está ampliando cuentan con que los palestinos expropiados no podrán defenderse en ningún foro porque ellos son los apestados de la Tierra.
En boca de los colonos ortodoxos vuelven los nombres bíblicos de Judea y Samaria y retorna, con el apoyo del gobierno de Olmert, la idea de que no habrá devolución de territorios y de que la Palestina salpicada y cautiva con la que se resignaba el triste Abbas ya no es ni siquiera necesaria. Mientras tanto, Israel sigue matando a domicilio a los dirigentes de Hamas en la Franja de Gaza y a los que pueda alcanzar de Hezbolá en Beirut. El Occidente vomitivo que nos proponen como civilización mira hacia otro lado. Y Bush convalida y aplaude. Al final de cuentas, al criminal de guerra que bombardeó la cuna de la civilización esgrimiendo premeditadamente ­una mentira debe parecerle poca cosa que los palestinos sean, para siempre, los judíos de la Alemania nazi en 1933.
uien saturó de cohetes Tomahawk las campiñas del Edén y las ciudades donde sumerios, babilonios y asirios crearon la escritura y la agricultura, no puede ser inquietado por ningún remordimiento. Y eso hace de las ­elecciones norteamericanas el sainete seguidista que es en verdad. Estados Unidos no necesita un nuevo presidente. Requiere de una nueva guerra por su independencia. De una guerra que termine con el secuestro que la banda de Bush y Cheney ha perpetrado en contra de Jefferson, Washington y Lincoln.

3 comentarios:

gunner dijo...

buenas nuevas que Ud. este participando dando su opinion en un blog, lo seguire con atencion, hacen falta periodistas independientes y "pensantes" en el peru de hoy...

no se si sea el medio necesario, pero siempre quise hacerle la consulta de un video que presento en un programa suyo en frecuencia latina si mal no recuerdo, en el que el animador chileno "don francisco" hacia notar su odio hacia el Peru y los peruanos en un enlace con un periodista que estaba en lima...

Para mas luces era uno en que fuera de camaras mientras el periodista comentaba sobre unas ruinas que hay en lima, "don francisco" decia... que toda lima esta en ruinas, en tono burlon mientras todo su equipo de produccion reia...

si Ud. pudiera publicarlo en alguna pagina como youtube, seria bueno

me despido y a pesar de sonar cliche "lo felicito por su blog"

Gunner

Richard dijo...

George W. Bush deja un mundo aun mas inseguro que antes del 11/S. Su cruzada contra el terrorismo se trastocó en la fallida aventura en Irak y Afganistan con mas de tres mil muertos y treinta mil bajas, junto con billones de dolares desperdiciados en una guerra civil cruel y mal planificada.
En su tierra recorto las libertades civiles con políticas de espionaje sobre las comunicaciones personales y actuo deliberadamente tarde ante la catastrofe del huracán Katrina. El trato aberrante a los prisioneros, muchos de ellos comprados, de la cárcel de Guantánamo lo convierten de hecho en un criminal de guerra que deberia ser llevado a juicio. Y para colmo deja una economía resentida, que amenaza con entrar en caída libre y afectar al mundo entero. Si bien democratas y republicanos juegan con las mismas reglas del sistema, pienso que Obama si ofrece una real alternativa de cambio.

Christian Bedon dijo...

Las elecciones de EEUU ya estan ganadas, ya se sabe quien va ganar. No Crean que va ser Obama, Hilary o McCain, los ganadores seran (como siempre): "Exxon, Halliburton, Monsanto, Kaiser, BP, KBR, etc, etc).