jueves, 5 de noviembre de 2009

Conflicto de intereses

Hace unas horas, el congresista Ricardo Belmont logró que la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso creara un grupo de trabajo que estudiará los métodos que emplea la empresa Ibope para medir la sintonía de los programas de televisión.
La empresa Ibope es privada y, aunque sus métodos sean discutibles, no es fácil entender por qué la Comisión de Transportes y Comunicaciones tendrá que examinarla como si de una entidad pública se tratara.
El señor Belmont tiene en este asunto un visible conflicto de intereses. Es un congresista súbito a raíz de la muerte de Alberto Andrade y es, al mismo tiempo, el archifamoso propietario del Canal 11, desde el que habla, para regocijo de sus miles de televidentes, casi todas las noches.
Como congresista imprevisto tiene el derecho de presentar las iniciativas que se le ocurran. Pero como congresista y propietario de un canal no puede presentar propuestas que conciernan a la televisión. Y menos todavía propuestas que estén destinadas a hostilizar o presionar a una empresa que tiene tanto que ver con el negocio de la televisión.
Es como si Juvenal Silva, presidente de la mencionada comisión congresal y dirigente del club Cienciano, presentara en el pleno una iniciativa que favoreciera a los equipos de fútbol provincianos en desmedro de los limeños.
O como si Carlos Raffo, vice presidente de la misma comisión, propusiera que los publicistas de campañas electorales están exonerados de rendir cuentas ante la justicia en el caso de que hubiesen recibido dineros negros de manos sucias.
Sería mostrar el fustán de un modo por lo menos impropio y el plumero de una manera por lo menos ridícula.
El señor Belmont fue convencido por el señor Anchorena para que reingresara al ámbito de Ibope.
Cuando las cifras que mostró Ibope no le gustaron, el señor Belmont despidió al señor Anchorena aduciendo, precisamente, que la nueva programación no era lo que él había esperado.
Yo nunca he creído en Ibope, a pesar de que en muchos momentos de mi carrera sus mediciones me ponían por las nubes.
Pero una cosa es no creer en Ibope y otra es tratar de intimidar a Ibope aprovechando el cargo congresal y sacándole el jugo a la amistad con Alan García -que le dio hace poco las gracias por los servicios prestados- y con Luis Alva Castro, de cuya proximidad se ha jactado en el canal y en el hemiciclo.
Ricardo Belmont cree que su cargo de congresista puede ser usado para prácticos fines personales.
Lo increíble es que la Comisión de Transportes le siga el juego. Y que gente como Lescano lo acompañe en algunas de sus aventuras.
El 29 de octubre, por ejemplo, Belmont presentó un proyecto de ley que, de aprobarse, castigará con prisión efectiva (de 2 a 6 años) “al Director, Editor o responsable de las publicaciones o ediciones, a transmitirse a través de medios de comunicación social, tales como diarios, revistas, afiches, paneles, volantes, radio, televisión, o cualquier otro medio que produzca un efecto de comunicación similar, que publiciten imágenes, mensajes o audios obscenos o pornográficos”.
La cita es textual e incluye los atropellos al idioma y el cocido cerebral que de ese modo se revela.
En los considerandos, que llevan su indudable huella digital, Belmont, firmante protagónico de la iniciativa, cita a Joseph Pulitzer como fuente de inspiración ética, ignorando lo mucho que la prensa sensacionalista y amarillenta le debe al rival de William Randolph Hearst.
Y después de llamar a Pulitzer “el gran benefactor de una institución como la Columbia University Graduate School of Journalism”, añade:
“Que, (sic) el Pueblo Peruano no puede asistir impasible, ni mantenerse indiferente a los procesos de degradación moral que se yergue (sic) en estos momentos sobre nuestra sociedad...”
Y suma:
“De otro lado, no dejemos de reparar en lo siguiente, (sic) que no sólo hay excesos en la televisión sino en otro tipo de medios de comunicación, como la prensa escrita. Pero en todos estos casos, desde el punto de vista moral, cristiano y social, las imágenes carnales íntimas muchas veces caen dentro de la pornografía. En ese sentido, no creamos lo que dicen los que defienden la pornografía de que sólo “la más fuerte”... es dañina o ilegal. Pues hay estudios que confirman que la pornografía considerada “leve” (la que se ve en algunos programas de televisión, diarios o revistas indecentes) causan (sic) más crímenes sexuales que la pornografía más desembozada y fuerte” (varias veces sic).
Y no sigo porque estimo vuestro tiempo y vuestra salud mental, amables lectores. En todo caso, ahora entenderán cabalmente por qué tuve que largarme de Canal 11.
Ya veo al cura Oviedo decidiendo qué es pornografía y qué es erotismo permisible. O sea, separando la paja del trigo.

10 comentarios:

Bruno Pachulo dijo...

De Ricardo Burrelmont no pueden esperarse muchasluces, y con ese asesor curita del Opus Dei, pobres televidentes. Puro Opio con olor a apio sale de esa antena.

Chancapiedra con Canchalagua dijo...

el perro faldero de Belmont es un empleado de conciencia más del Apra, por eso la posiblemente sexta hija de Alan Garcia - hija caleta - y nuera de Jorge del Castillo que conducía el programa "Que tal raza" tenía plaza laboral allí por mucho tiempo, la que hoy es encargada de una Oficina antidrogas haciendo Nepotismo.
- que lástima, como pudo cambiarse al valioso Andrade Carmona por este servil y burro hermanón.

Chancapiedra con Canchalagua dijo...

sorry sería la séptima hija de Alan Garcia, se llama Patricia Lozada

Edgar dijo...

Y pensaba que el manto de la censura que se extiende por el primer mundo no iba a llegar a nuestra isla llamada Perú so pretexto de "salvaguardar a la población" como si el saqueo, las leyes con nombre propio y los arreglos bajo la mesa fueran menos inmorales o menos dañinos que ver dos tetas.

Gente como Belmont, que en este caso, jala agua para su molino, es la verdadera degradación de este país.

Anónimo dijo...

Cuando una sociedad se vulgariza es síntoma de relajación y decadencia.

Ricardo Belmont pide cárcel para Directores y Editores....Es una buena iniciativa, por que los medios de comunicación deben ser un instrumento que ayude a elevar el nivel cultural de las personas, sobre todo, de las clases socialmente inferiores.

A través de la ley se puede poner freno a tanta inmundicia.

Patricio Lynch Solo de Saldivar dijo...

Hasta que alguien –una investigadora chilena, para nuestra vergüenza- lo descubre y, claro.............

Jajajajjajaaa

siempre se le sale lo resentido racial al eneno afroindigena polotraumatizado desde la infacia como sus jefes los Humala!!!

jajajajaaa siempre pateticos.- no pueden escapar de su destino....

Anónimo dijo...

Pues que se espera de nuestro país, si cada día aparece un famoso por hacer el redículo. Si leemos basura en una esquina, o compramos morbo. o miramos a éstúpidas en la televisión. Creo que todo depende de nosotros.

Salvador Núñez dijo...

Si viniera Elías para matar a todos los pecadores de la Tierra no quedaría casi nadie y de seguro que esa justicia divina empezaría por matar a los curas pedófilos que han escandalizado a miles de niños desde que el voto de castidad fue impuesto, mejor es no juzgar y tolerar un poco.
El erotismo no es malo, lo que es malo es el deseo reprimido, la carencia de goce que se convierte en enfermiza cuando la negativa siempre se hace presente y es por eso que nace la pedofilia, la necrofilia, la zoofilia, las violaciones y demás aberraciones del espíritu humano.

VICTOR VIOFORMO VIOLA VIACABA dijo...

QUIERO VIOLAR A CIPRIANI POR EL ANO PARA QUE SALGA PREÑADO Y VER SI DESEA TENER NUESTRO HIJO

Anónimo dijo...

jajaja los anti-sociales simpre buscando 7 pies al gato...misma magaly medina fracasada en el periodismo x patinadora, mentiroza necia,falsa vulgar,,y pacharaca q mancha alos periodistas probos..