martes, 18 de marzo de 2008

¿Canal 7 privatizado?

Mi colega Federico Salazar quiere privatizar el Canal 7 y lo ha propuesto en su leída columna de Perú 21. Como se sabe, ya privados son todos los otros canales.
Si el siete se privatizara no habría una sola ventana verdaderamente distinta de las de ojo de buey por las que los ivcher y los genaros otean el horizonte, ordenan sus rutas, driblean a los guardacostas y se alegran cuando ven flamear, a lo lejos, las otras banderas de piratas de la flota hermana.
-Saludos, Francis –dice genaro.-Saludos, Morgan –reverbera ivcher.
Y ponen proa rumbo al mar de los sargazos, pasando por las islas guaneras de tanta inspiración, y luego al tour de Alcatraz para la melancolía, al mar negro de sus contabilidades, al muerto para rendirle homenaje a sus editores, al rojo para los acreedores, y de regreso, con cocinero egipcio a bordo, al mar de basura, de creación propia, que baña el balneario de sus noticieros y afines.
En fin, si por mi colega Salazar fuera habría que privatizarlo todo. Ahora bien, para Salazar y su club de liberales tipo Aldo –que no es una marca de carteras sino una patente de corso para decir cualquier idiotez– privatizar quiere decir entregarle al primer carroñero que pase por la esquina lo que quiera que fuese siempre y cuando sea del Estado, ese enemigo al que, sin embargo, le exijo policía y ejército para que ponga en su sitio a la cholería embravecida.
Porque si invertimos la lógica, la pregunta sería peliaguda para la patronal que Salazar encarna hasta en las publicidades a las que se ha prestado como si nada:
¿Por qué diablos la TV que ven nuestros hijos, que forma opiniones, que orienta conciencias, que embarra gustos y ensucia los colores está en manos todavía de los genaros y los ivcher?
¿Quiénes son los genaros y los ivcher –y todos los demás, incluyendo al tal gonzález que viene de algún cártel fronterizo– para tener más poder que todos los ministros de Educación que en el Perú han sido?
¿Y quiénes son para no dar cuenta de sus actos a nadie? Y, sobre todo, ¿quiénes son ellos para hablar de la libertad de expresión cuando todos sabemos que sus intereses no vuelan sino que reptan?
El gobierno “socialdemócrata” del doctor García se ha entendido perfectamente con esa pandilla, es cierto. Pero eso no quiere decir otra cosa que lo que es: que el gobierno del doctor García se sabe entender con las pandillas, las de Nueva York y las aborígenes. Y allí está el caso de la gavilla niponacional de los fujimoris como muestra.
El Canal 7 es, en serio, una magnífica opción para diversificar un poco la oferta de la pantalla con una programación en la que intervengan los productores cinematográficos y de videos, las universidades dignas de llamarse así, encargadas de investigaciones sociales, los periodistas como Gorriti que fueron excluidos de la TV privada por no dejarse pisar el poncho y, en general, el mundo de la inteligencia exiliado para siempre de la tele desde que se murió Pablo de Madalengoitia y Lima empezó a parecerse a un casino panameño regentado por la mafia coreana.
¡Al contrario! Si lo privado es genaro o ivcher, hay que alejar, hoy más que nunca, al 7 de esos cantos de raya con espolón. Hay que hacer una BBC chola, un PBS casado con lo mejor de La Católica; una televisión pública, en resumen, que demuestre a todo el mundo que la TV puede ser bastante más que lo de hoy.
Someter al único canal potencialmente distinto a la visión de los escarabajos coprófilos que producen para la tele privada sería un paso más del Apra hacia su regreso filogenético al Apra de los sesenta, esa versión degenerada que casó con Julio de la Piedra en las cavas pulguientas de un ron norteño.
Además, si yo fuera Federico Salazar no hablaría nunca de privatizar algún medio de comunicación. Porque alguien podría recordarme lo que pasó con el hiperprivatizado y privatizador diario La Prensa, que el fue el único periódico que, estatizado, prosperó y que, privatizado, quebró ruidosamente.
En el momento de aquel naufragio por incompetencia el capitán del barco tenía el nombre de nuestro ilustre colega, Arturo Salazar Larraín, o sea el daddy de Federico. ¡Habla, memoria!

7 comentarios:

Carlos dijo...

Que se puede esperar de un periodista que ha hecho toda su carrera acomodandose con esos "barones" (lease lumpen) de la prensa

Richard dijo...

Desde inicios de este gobierno, el manejo de TV Perú cayo en manos del Apra, hasta el extremo de sacar a una narradora de noticias por decir que no aceptaría trabajar en un "canal sobón". Cada vez son más evidentes los intentos de copar el canal del Estado con la mayor cantidad de actividades presidenciales posibles, incluso aquellas que tenían solo la importancia de ser las vinculadas con los amigos de Alan. Ahora se prefiere pasar hasta las inauguraciones de ollas de Alan, antes que el proceso judicial más importante de la historia peruana, el juicio a Fujimori. Peor aún, su parrilla cultural ha sufrido cierto retroceso en su impulso, lo que hace que se añore a la gestión durante el gobierno de Toledo. Este tema refleja una problemática mayor. El gobierno ha definido claramente que no quiere un régimen de televisión pública para Tv Perú, sino que prefiere tener un canal al servicio del gobierno y de las actividades presidenciales. Ya que tanto idolatran al modelo chileno: ¿por qué no ven lo que hacen con su televisora estatal y su manejo pulcro y separado de la política partidaria? ¿podría pensarse algo parecido en el perú? actualmente hay más de medio millón de suscriptores de televisión por cable (según osiptel). es decir, más de 500,000 personas que pagan un promedio de 20 dólares, por contenidos de calidad en televisión. En lugar de pensar en privatizaciones o en seguir partidarizando el canal del Estado, tal vez sea hora de exigir al gobierno que tengamos una televisión pública, de una vez por todas. Supeditar la programación del canal del Estado, cuya función es brindar una pluralidad informativa, programación cultural y entretenimiento de calidad, a los caprichos de los ayayeros presidenciales sigue siendo uno de los principales errores de este gobierno. La tv pública puede ser un negocio. puede producir materiales que respondan a la demanda de cultura de la poblacion. Pensar que la privatizacion de canal 7 logrará mayores réditos es ignorar los grandes ejemplos de las cadenas de tv publicas britanicas y norteamericanas.

Gokú dijo...

¿Es este el blog oficial de C. Hildebrandt? ¿O pertenece a un fan?
No, no creo que sea oficial.. o ¿si? talvez...
Quizás.., o ¿no?

Anónimo dijo...

si es que no me equivoco este es un articulo del año pasado. Y no creo que sea el blog oficial

Anónimo dijo...

Es el blog de un tal Pedro Armando Rosario Urbanez un desempleado que se dedica a copiar y pegar comentarios de hildebrandt, que patetico

Zajnóstiko dijo...

¿Y eso qué? ¿Recibe algún beneficio por hacer eso? You Pathetic. Todos los anónimos son patéticos.

javier dijo...

Señor Hildebrandt porqué ya no aparece su columna en la página web del diario La Primera???