domingo, 14 de marzo de 2010

Basura Cáceres

(Ayer, en “El Comercio”, se dio cuenta de una noticia que vuelve a demostrar hasta dónde llega la amnesia voluntaria y el paludismo moral de nosotros los peruanos. Porque resulta que don Luis Cáceres Velázquez, el hombre que se vendió al Fujimorismo por 20,000 dólares, encabeza una encuesta de intención de voto para la alcaldía de Arequipa. De modo que este puneño tránsfuga podría volver a manejar, a pesar del hedor de su pasado, la ciudad que siempre se jactó –y con razón- de ser la mayor fuente de rebeldía y dignidad de la historia republicana del Perú. Las líneas que siguen corresponden a la apócrifa y difamatoria biografía que sobre el personaje en cuestión se encontró hace poco en un vertedero de Juliaca).
Basura Cáceres nació en el distrito lacustre de Cacatiti un imaginativo y erróneo 32 de agosto de 1930.
Como se verá, se trata de una fecha falsa que, sin embargo, figura en una partida de nacimiento, también falsa, inscrita en un registro inexistente, suscrita por funcionarios que jamás estuvieron en el escalafón público y asentada en un libro de hojas amarillentas sin llenar. Por eso algunos dicen que B. Cáceres fue, formalmente, un nonato.
B. Cáceres ganó su primera licitación pública cuando no había cumplido cuatro años (de LA PRIMERA condena).
En efecto, cumplida su primera cadena perpetua y hecha su primera obra pública en Juliaca con la mejor arena que pudo encontrar –la represa se llamó Acho y LA PRIMERA corrida fue ante el primer embalse-, B. Cáceres, libre porque el alcaide del penal le había firmado, ya muerto de una puñalada, un permiso especial de 14 años, decidió aventurarse con una empresa de resonancias familiares: fundar una banda.
La idea le vino cuando aprendió a leer, a la edad de 31 años, los titulares grandes de “Juliaca Informa”, que era un diario de cuatro páginas de información y 24 de publicidad. Un diario, dicho sea de paso, al que B. Cáceres había contribuido decisivamente obteniendo buena parte de su espectacular avisaje.
-Ese hombre no me pone un aviso en los últimos dos días –le decía el director, que tío por parte de madre, a B. Cáceres.
Y entonces B. Cáceres iba y hacía, modestamente, lo suyo, que era volar la casa del renuente con unas cuantas granadas y exterminar a la familia pero dejando siempre a un mayor de edad vivo para que continuara firmando los cheques de la publicidad.
B. Cáceres hacía eso y más pero siempre preguntaba por qué eran importantes esas hojas con caracteres incomprensibles y por qué daba tanto poder imprimirlas.
Hasta que, como decíamos, asistido por un amaestrador de extraordinaria paciencia, pudo articular, murmurándola, su primera frase de lector una mañana tranquila de diciembre. Un mundo nuevo se abrió ante sus ojos de depredador.
-¡Carajo! –se dijo a sí mismo-. Así era la cosa. Era un asunto grande.
Entonces, consciente de lo poco que había cobrado por sus servicios de sicariato en masa, B. Cáceres encaró a quien había sido su jefe, es decir el director de “Juliaca Informa”. Como el sujeto no pareció entender la magnitud del reclamo, B. Cáceres le dijo, con absoluta precisión, que estaba allí para cobrarle comisiones atrasadas porque sentía que no había sido bien tratado.
-Usted se ha aprovechado de mí –dijo B. Cáceres.
El director soltó una risita nerviosa.
Nunca se sabrá si fue la risita o la imposibilidad de pagar tantas moras y sobretasas fijadas de modo tan arbitrario lo que produjo el estallido de ferocidad de B. Cáceres. Lo cierto es que el director de “Juliaca Informa” fue resueltamente ejecutado.
Si hemos de ser precisos tendríamos que añadir que para realizar el entierro hubo de hacerse una literal colecta del interfecto, desconsideradamente disperso a causa de 108 machetazos de mayor o menor relevancia.
De resultas de ese trágico incidente –y dado que la viuda y los hijos del troceado hombre de prensa se asilaron en Arica- B. Cáceres se quedó con el periódico y vio cómo todos en Juliaca, el día en que velaban los avos del difunto, le besaban la sortija de oro que le había regalado, poco después de cerrar los ojos para siempre, una de sus víctimas.
-Padrino, padrino, mis respetos –le decían.
Pero el pueblo le quedaba chico. Había poco que corregir, casi nadie a quien matar y las mujeres pollerudas empezaban a hartarle.
De tal modo que decidió tomar Arequipa.
Original en todo, fue el primer Jesse James de la puna en emplear forajidos montados sobre guanacos. Dando alaridos de espanto y levantando una polvareda de varios kilómetros, los 6,000 bandoleros de B. Cáceres tomaron Arequipa casi sin oposición.
Cuando B. Cáceres decía que iba al asalto de una ciudad no se refería a saquear sus bancos o a ensañarse con las damas de algún lugar encopetado, no. Él tomaba la ciudad y sus asaltos podían durar temporadas enteras –uno de ellos, el de Ilave, duró tres años y medio-.
Cuando eso pasaba sus forajidos se instalaban, adquirían puestos públicos, ranchos, inmuebles intestados, viudas a discreción y, en algunas ocasiones, hasta zapatos.
-Hemos venido a tomar Arequipa -le dijo B. Cáceres al alcalde que salió a enfrentársele y que yacía en la tierra dura hecho un colador.
-¿No quieres contestarme, no? –preguntó B. Cáceres.
Entonces le preguntó al jefe de la guarnición policial, que bamboleaba de la rama de un eucalipto, si ese silencio suyo era aceptación y, como no hubo respuesta, B. Cáceres decidió que esa ciudad de sillares y súbditos ya era suya.
-Robaremos todo lo que podremos y nos iremos cuando nos dé la puta gana –gritó poco después B. Cáceres a la multitud convocada en la Plaza de Armas.
La multitud lo vitoreó.
-¡Viva Keiko! –rugieron las voces del aimaraje armado.
-¡Viva! –gritó B. Cáceres.
-¡Viva Kouri! –escopeteó la masa.
-¡Viva! –respondió B. Cáceres. Y añadió:
-¡Hemos vuelto, carajo! Esto será como en los años 90.
-¡Martín Rivas a Interior! –carraspeó Carlos Raffo disfrazado de danzante de tijeras.
-¡A Interior! –lo siguó la muchedumbre.
-¡A Lima, a liberar al Chino! –bramó Basura.
-¡A Lima! –hizo eco la gente.

5 comentarios:

Paolo Alonso dijo...

Sr. Hildebrandt -si por ahí lo lee- desde luego que lo estimo y sigo siempre sus opiniones, sin embargo he seguido algunos comentarios que Ud. hace sobre Arequipa relacionados de alguna manera al tema que Ud. esta tocando y he percibido que no tiene una opinión muy formada con respecto a la Arequipa que Ud. imagina o de la que presiente. Esta claro y coincidimos plenamente en este caso en que ese tal Cáceres es mierda al 100 %, y que ha sido alcalde y hasta reelegido por esta ciudad no solo para acceder a ese cargo, también para legislador, no obstante eso no quiere decir que la mierda y la ignorancia humeen por aqui, porque le dire una cosa, así como en Lima la mierda es elegida casi siempre y sin reparos, es por esa democracia atrofiada que a sido invadida desde las provincias hambrientas, lo cual es justificable por el centralismo. Lo que quiero hacerle saber es que esa misma democracia estupida donde las mayorías son las que imponen, son las mismas que en el Sur -Arequipa como eje- sufre desde hace ya dos decenios, los inmigrantes de las pueblos rurales de las alturas como la gran cantidad de puneños, cusqueños, ayacuchanos, moqueguanos, etc, son los que dictan la agenda y las autoridades aqui en Arequipa, eso sin hacerle el recuento que ya en tacna ese fenómeno es alarmante porque parece una provincia puneña o del altiplano. Entonces el Sr. Caceres es producto de esa democracia de las mayorías, asi es lamentablemente, los arequipeños que de alguna manera lo somos por tantas tradiciones y sufrimientos que hemos sabido sobreponernos, hemos hechos una ciudad sólida que aunque posiblemente equivocada en sus ideales ha salido muy adelante,pensando y con bastante coraje, pero como le dije es ya lamentable ese fenómeno de la migración, es cierto que nada se puede hacer y que no se puede marginar a nadie, pero es cierto también que para llegar a una democracia y a la igualdad de todos en una sociedad es importante también que los sectores crezcan en simultaneo, que todos los factores sean maduros para adoptar tal reto, las desigualdades enormes en el Perú, no solo quebrantas a unos, también perjudican a otros que quieren hacer algo mejor dentro del desastre.
Y esa encuesta, aqui no la he visto, ya se sabe de la argolla que existe en esos métodos, sin embargo no me extraña que esa mierda de Caceres se haga notar otra vez, es que la gente no entiende y no lee, el hambre y la fatiga por la brutalidad del trabajo de los pobres no ayuda, que hacer, aqui en el centro de la ciudad la gente le dice de todo, yo mismo le he gritado pestes, pero si el tal Caceres va a los conos o a un mercado popular, le pueden hasta tender una alfombra para adorarle como a un becerro, (alli vive el 95 % de inmigrantes altoandinos y desde luego son la mayoría de la población), esa es la democracia que hemos ganado cuando creo que todavía no se merecía.

Sr. Hildebrandt, yo lo vi en la feria de libros y me entusiasme al verlo; espero que no llegue solo por un día para la otra vez (y que no se lo cuenten) y que no sea solo al campus de la Católica, distrito de Yanahuara, que es como el San Isidro limeño.

fray dijo...

Solo un humilde comentario; Sr. Hildebrandth sea un poco mas respetuoso con los inmigrantes, en especial con aymaras, nosotros no hemos elegido el sistema de democracia que se emplea en nuetro país, eso lo han elegido la clase con poder. No nos incluya en el mismo saco a todos, pues no todos somos iguales, siempre habra personas indeseables. Saludos. Fray Q.

sixto dijo...

SIMPLEMENTE GENIAL LA HIPERBOLE SR. HILDEBRANDT, ESO SI AREQUIPA ESTA INFESTADA DE SUS PROPIOS CACERES COTERRANEOS.

Anónimo dijo...

LA VERDAD QUE AHORA AREQUIPA PARECE
UNA SUCURSAL DE LOS AYMARAS,QUE SON
UNOS TIPOS MUY INTELIGENTES PARA
EL COMERCIO,PERO MUY INGENUOS EN PO
LITICA,Y VAN A SER ENGAÑADOS NUEVA
MENTE POR EL MISERABLE DE LUIS CACE
RESW VELASQUEZ,EL JUDAS SERRANO,MAS
MISERABLE QUE PARIO EL ALTIPLANO.

Anónimo dijo...

mucho indio y poco progreso